Climatización

  • Usa un aislamiento térmico adecuado de la vivienda para reducir los escapes de calor en invierno y la demanda de refrigeración en verano. Así reducirás los gastos de climatización hasta un 50%.
  • Si regulas el paso del sol generarás ahorro. En invierno, si dejas entrar la máxima radiación solar, ahorrarás en calefacción y, en verano, si impides el paso del sol, ahorrarás en refrigeración.
  • Instala persianas y cortinas para conservar el calor durante las noches frías de invierno y evitar la entrada de calor en verano.
  • Para ventilar las habitaciones, abre una ventana durante 10 minutos. Cuando lo hagas, apaga la calefacción o el aire acondicionado. La mejor hora para hacerlo dependerá de la temperatura externa (mediodía cuando hace frío, primera hora de la mañana cuando hace calor).
  • Instala termostatos o relojes programables para poder regular la temperatura de las diferentes habitaciones de la vivienda.
  • Realiza un mantenimiento y una revisión adecuados de los equipos de climatización.

Calefacción - 20ºC - 21ºC 

  • En invierno, una temperatura de 20°C-21°C es suficiente para disfrutar de un confort apropiado y, a la vez, permite hacer un uso racional de la energía. Si aumentas la temperatura un grado supondrá un aumento del consumo de energía de un 8%.
  • Si tienes que salir solamente unas horas de casa, es conveniente regular el termostato de la calefacción a 15ºC; sin embargo, si vas a estar fuera de casa muchas horas es conveniente apagar totalmente la calefacción. 
  • Ubica los radiadores bajo las ventanas para favorecer la difusión correcta del aire caliente por la habitación.
  • Nunca tapes ni obstruyas los radiadores con muebles y aprovecharás al máximo el calor.
  • Si tienes habitaciones vacías o que casi no utilizas, bájales la temperatura o cierra la válvula de los radiadores.
  • Si utilizas un sistema de calefacción eléctrico, conviene que uses sistemas de acumulación con tarifa nocturna. 

Aire acondicionado - 24ºC - 26ºC 

  • En verano, una temperatura de 24°C-26°C es suficiente para tener un buen grado de confort y, a la vez, permite hacer un uso racional de la energía.
  • Instala los aparatos de refrigeración en lugares donde les toque poco el sol y donde haya una buena circulación de aire.
  • Cuando salgas de casa, apaga los aparatos de aire acondicionado.